• @LOlaMOra
    Te robé la sombra, el silencio y el tacto los llevo puestos
  • @EliaHermitage
    Desnuda de palabras en defensa propia
  • @claudiavv
    Qué directo es lo que no te dicen
  • @Guashabita
    Querida termita:/ ¿A qué saben las palabras?
  • @escritoenmi
    Gran parte de lo que nos salva es imaginado. Igual lo que nos hunde
  • @Viruchab
    A los pensamientos hay que enseñarles recorridos nuevos
  • @la_biografia
    La realidad es una fantasía convertida en piedra
  • @Incertidumbroso
    La distancia es la pocilga de los soñadores
  • @LuisERendonE
    El alfabeto del amor,/ sus vocales salinas/ sus consonantes dulces
  • @atsabella_
    La noche es andén de llegadas y salidas,/ vías de sueños.../ vagones de dudas y certezas,/ viaje de emociones...
  • @snowtraum
    Sobrevivo a base de puntos suspensivos
  • @Inma_Cerezo
    Pinta mundos cosiendo palabras que le arropan cuando los miedos hielan

Expedición entre violines

 

  

    JORGE LUIS BORGES

 

 

   A Johannes Brahms

 

Yo que soy un intruso en los jardines

que has prodigado a la plural memoria

del porvenir, quise cantar la gloria

que hacia el azul erigen tus violines.

He desistido ahora. Para honrarte

no basta esa miseria que la gente

suele apodar con vacuidad el arte.

Quien te honrare ha de ser claro y valiente.

Soy un cobarde. Soy un triste. Nada

podrá justificar esta osadía

de cantar la magnífica alegría

-fuego y cristal- de tu alma enamorada.

Mi servidumbre es la palabra impura,

vástago de un concepto y de un sonido;

ni símbolo, ni espejo, ni gemido,

tuyo es el río que huye y que perdura.

 

 

   Caja de música

 

Música del Japón. Avaramente

de la clepsidra se desprenden gotas

de lenta miel o de invisible oro

que en el tiempo repiten una trama

eterna y frágil, misteriosa y clara.

Temo que cada una sea la última.

Son un ayer que vuelve. ¿De qué templo,

de qué leve jardín en la montaña,

de qué vigilias ante un mar que ignoro,

de qué pudor de la melancolía,

de qué perdida y rescatada tarde

llegan a mí, su porvenir remoto?

No lo sabré. No importa. En esa música

Yo soy. Yo quiero ser. Yo me desangro.

 

(De "Obra poética", Sudamericana, Buenos Aires, 2011. Jorge Luis Borges nació en Buenos Aires en 1899 y murió en Ginebra en 1986. En la adolescencia vivió con su familia en Suiza y España, donde comenzó sus publicaciones, en revistas literarias. En Buenos Aires desde 1921, fue partícipe activo en la vida cultural, fundó revistas y publicó artículos en periódicos. En 1923 publicó “Fervor de Buenos Aires” y en 1935 una de sus obras más conocidas, “Historia universal de la infamia”. Siguió con la publicación de poesía, cuento y ensayo. Fue presidente de la Sociedad Argentina de Escritores y director de la Biblioteca Nacional. En 1956 recibió el Premio Nacional de Literatura. Obtuvo el Cervantes en 1979. Obras suyas están traducidas en aproximadamente treinta idiomas. Fue gran polemista, repudió intensamente al Movimiento Nacional Justicialista –peronista- de su país, y expresó abiertamente apoyo a la dictadura cívico-militar que en 1976 asaltó el poder e implantó un régimen de terrorismo de Estado, que causó decenas de miles de víctimas. El poema ‘Caja de música” fue musicalizado por el argentino Pedro Aznar, en la obra que lleva ese mismo nombre, presentada en agosto de 1999 en el Teatro Colón de Buenos Aires. Esta presentación, que tuvo varios músicos invitados, quedó registrada en un disco).

 

 

   GONZALO ROJAS

 

   Adiós a John Lennon

 

Acostúmbrate, John, a verlas por el periscopio

de mármol, a palparlas

desde ahí tan lejos en tu escafandra

de raso,

               ah y por liturgia

aunque sea sábado y sigas

teniendo 22 tocando

durmiendo toca hasta el fin,

estremecimiento de diamante,

                                                       no

huelas la locura de estas rosas.

 

(De “Antología de aire”, con selección de textos de Hilda R. May, colección Poetas Chilenos, Tierra Firme, Fondo de Cultura Económica, Santiago, 2004. Gonzalo Rojas nació el 20 de diciembre de 1917 en Lebu, y murió el 25 de abril de 2011 en Santiago. Ganó el Premio Cervantes en 2003, el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 1992, y el Nacional de Literatura de Chile, ese mismo año. Fue representante diplomático del gobierno de Salvador Allende. La dictadura de Augusto Pinochet lo exoneró de los cargos docentes universitarios que le habían sido asignados. Padeció el exilio en República Democrática Alemana y Venezuela, y regresó a su país en 1994, cuando se radicó en Chillán).

   

   JORGE ARTEL

 

   La cumbia

 

     Hay un llanto de gaitas

diluido en la noche.

Y la noche, metida en ron consteño,

bate sus alas frías

sobre la playa en penumbra,

que estremece el rumor de los vientos porteños.

 

     Amalgama de sombras y de luces de esperma,

la cumbia frenética,

la diabólica cumbia,

pone a cabalgar su ritmo oscuro

sobre las caderas ágiles

de las sensuales hembras.

Y la tierra,

como una axila cálida de negra,

su agrio vaho levanta, denso de temblor,

bajo los pies furiosos

que amasan golpes de tambor.

 

     El humano anillo apretado

es un carrusel de carne y hueso,

confuso de gritos ebrios

y sudor de marineros,

de mujeres que saben a la tibia brea del puerto,

al yodo fresco del mar,

y al aire de los astilleros.

 

     Se mueve como una sierpe

sonora de cascabeles,

al compás de los chasquidos

que las maracas alegres

salpican sobre las horas

desmelenadas de ruido.

 

     Es un dragón enroscado

brotado de cien cabezas,

que muerde su propia cola

con sus fauces gigantescas.

 

     ¡Cumbia! -¡danza negra, danza de mi tierra!

¡Toda una raza grita

en esos gestos eléctricos,

por la contorsionada pirueta

de los muslos epilépticos!

 

     Trota una añoranza de selvas

y de hogueras encendidas,

que trae de los tiempos muertos

un coro de voces vivas.

 

     Late un recuerdo aborigen,

una africana aspereza,

sobre el cuero curtido donde los tamborileros,

-sonámbulos dioses nuevos que repican alegría,

aprendieron a hacer el trueno

con las manos nudosas,

todopoderosas para la algarabía.

 

     ¡Cumbia! Mis abuelos bailaron

la música sensual. Viejos vagabundos

que eran negros, terror de pendencieros

y de cumbiamberos

en otras cumbias lejanas

a la orilla del mar…

 

(De “Colombia en la poesía colombiana, los poetas cuentan la historia”, a cargo de Joaquín Mattos Omar, Amparo Murillo Posada, Robinson Quintero Ossa y Luz Eugenia Sierra, Letra a Letra, Bogotá, 2011.  Jorge Artel nació en Cartagena de Indias, en 1909, y murió en Barranquilla, en 1994. Su obra poética se centró en el rescate de la cultura negra y, aunque se graduó como abogado, dedicó su vida principalmente a las letras. Publicó, entre otras obras, “Tambores en la noche”, “Poemas con bota y bandera” y “Antología poética”).

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