• KaremRB
    Una vez me olvidaron en un bosque y aprendí a ser árbol, a crecer.
  • @argentinamex
    Prefiero la noche de tus ojos para mirarme.
  • @SoyElCapi
    Amar debería ser nuestra forma de ganarnos la vida.
  • @Johanati17
    No duele perderse, sino no encontrarse.
  • @monilaneri
    A sólo dos palabras de tocar tu horizonte.
  • @TISHA77
    No es el poema, es quién lo acaricia.
  • @el_naranjo
    La pintura es poesía muda; la poesía, pintura ciega.
  • @trecepciones
    El miedo quema los puentes de regreso.
  • @UnPopTart
    El delicado arte de soñar un sueño entre dos.
  • @Helveticadoce
    Siempre es temprano para quedar sorprendido.

Poesía surrealista americana (II)

   JUAN SÁNCHEZ PELÁEZ

   Profundidad del amor

Las cartas de amor que escribí en mi infancia eran
memorias de un futuro paraíso perdido. El rumbo incierto
de mi esperanza estaba signado en las colinas
musicales de mi país natal. Lo que yo perseguía era la
corza frágil, el lebrel efímero, la belleza de la piedra que
se convierte en ángel.

   Ya no desfallezco ante el mar ahogado de los besos.
Al encuentro de las ciudades:
Por guía los tobillos de una imaginada arquitectura
Por alimento la furia del hijo pródigo
Por antepasados, los parques que sueñan en la nieve,
los árboles que incitan a la más grande melancolía, las
puertas de oxígeno que estremece la bruma cálida del
Sur, la mujer fatal cuya espalda se inclina dulcemente
en las riberas sombrías.

   Yo amo la perla mágica que se esconde en los ojos de
los silenciosos, el puñal amargo de los taciturnos.
Mi corazón se hizo barca de la noche y custodia de los
oprimidos.
Mi frente es la arcilla trágica, el cirio mortal de los
caídos, la campana de las tardes de otoño, el velamen
dirigido hacia el puerto menos venturoso
o al más desposeído por las ráfagas de la tormenta.
Yo me veo cara al sol, frente a las bahías mediterráneas,
voz que fluye de un césped de pájaros.

   Mis cartas de amor no eran cartas de amor sino vísceras
de soledad.

   Mis cartas de amor fueron secuestradas por los halcones
ultramarinos que atraviesan los espejos de la infancia.
Mis cartas de amor son ofrendas de un paraíso de
cortesanas.

   ¿Qué pasará más tarde, por no decir mañana? murmura
el viejo decrépito. Quizás la muerte silbe, ante
sus ojos encantados, la más bella balada de amor.

 

   EMILIO ADOLFO WESTPHALEN

   Poema inútil

Empeño manco este esforzarse en juntar palabras
Que no se parecen ni a la cascada ni al remanso,
Que menos transmiten el ajetreo del vivir.

Tal vez consiguen una máscara informe,
Sonriente complacida a todo hálito de dolor,
Inerte al desgarramiento de la pasión.

Con frases en tropel no llegan a simular
Victorias jubilosas de la sangre
O la quietud del agua sobre el suicida.

Nada dicen tampoco de la danza de amor y odio,
Alborotada, aplacada, extinta,
Ni del sueño que se ahoga, arrastrado
Por marejadas de sospecha y olvido.

Qué será el poema sino un espejo de feria,
Un espejismo lunar, una cáscara desmenuzable,
La torre falsa más triste y despreciable.

Se consume en el fuego de su impaciencia
Para dejar vestigios de silencio como única nostalgia,
Y un rubor inexistente no exento de culpa.

Qué será el poema sino castillo derrumbado antes de erigido,
Inocua obra de escribano o poetastro diligente,
Una sombra que no se atreve a aniquilarse a sí misma.

Si al menos el sol, incorrupto e insaciable,
Pudiera animarlo a la vida,
Como cuando se oculta tras un rostro humano,
Los ojos abiertos y ciegos para siempre.


   EUNICE ODIO

   Posesión en el sueño

Ven
Amado

Te probaré con alegría
Tú soñarás conmigo esta noche.

Tu cuerpo acabará
donde comience para mí
la hora de tu fertilidad y tu agonía;
y porque somos llenos de congoja
mi amor por ti ha nacido con tu pecho,
es que te amo en principio por tu boca.

Ven
Comeremos en el sitio de mi alma.

Antes que yo se te abrirá mi cuerpo
como mar despeñado y lleno
hasta el crepúsculo de peces.
Porque tú eres bello,
hermano mío,
eterno mío dulcísimo,
Tu cintura en que el día parpadea
llenando con su olor todas las cosas,

Tu decisión de amar,
de súbito,
desembocando inesperado a mi alma,

Tu sexo matinal
en que descansa el borde del mundo
y se dilata.

Ven

Te probaré con alegría.

Manojo de lámparas será a mis pies tu voz.

Hablaremos de tu cuerpo
con alegría purísima,
como niños desvelados a cuyo salto
fue descubierto apenas, otro niño,
y desnudado su incipiente arribo,
y conocido en su futura edad, total, sin diámetro,
en su corriente genital más próxima,
sin cauce, en apretada soledad.

Ven

Te probaré con alegría.

Tu soñarás conmigo esta noche,
y anudarán aromas caídos nuestras bocas.

Te poblaré de alondras y semanas
eternamente oscuras y desnudas.

(Todos los poemas precedentes y los que siguen en esta selección son tomados de "Un nuevo continente, Antología del surrealismo en la poesía de nuestra América", con selección, proyecto editorial, estudio introductorio y notas de Floriano Martins. Monte Ávila Editores Latinoamericana, Caracas, 2007. Juan Sánchez Peláez nació en Altagracia de Orituco, Venezuela, en 1922. Murió en 2003. Comenzó a publicar poesía en 1951, con “Elena y los elementos”. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura de su país, en 1976. Emilio Adolfo Westphalen nació en Lima en 1911 y murió en esa misma ciudad en 2001. Comenzó a publicar poesía en 1933, con “Las ínsulas extrañas”. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura de su país, en 1977 y el Miguel Hernández de poesía, de España, en 1998. Junto con su compatriota César Moro, poeta y pintor, organizó la primera exposición surrealista en Lima, realizada en 1935. Fue también ensayista y diplomático. Eunice Odio nació en San José de Costa Rica en 1919. Murió en 1974, en México. Comenzó a publicar poesía en 1948, con “Los elementos terrestres”. En 1947 ganó el Concurso Centroamericano de Poesía “15 de Septiembre”. Publicó cuentos, ensayos y narraciones. En México se desempeñó como crítica literaria. Su férreo anticomunismo y sus críticas a la Revolución Cubana la enfrentaron con la izquierda mexicana).

La poesía alcanza para todos - Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.