• @majaclarkg
    Lo malo es que a veces plantamos ilusiones sobre arena movediza
  • @DiablaGuardian
    Yo te quiero, tú defiéndete como puedas
  • @mendezisabela
    Esta sangre contenida/ que somos,/ un suspiro que busca su espejo
  • @jevpi
    Palabra que nos elige y nos despide
  • @VirginiaPerrone
    En los restos de la sed/ corre un río y/ un semidiós amontona/ piedritas de quietud./ El crimen de la memoria
  • @azotessonamores
    Un abrazo es ese lugar donde, en un suspiro de eternidad, distraemos al miedo
  • @Corcheitas_
    Escondida en ti,/ por si me buscas
  • @re_probada
    ¿En tu invierno o en el mío?
  • @yyadirams
    Adicta a las palabras que dicen lo que en la vida no puede existir
  • @LicGemido
    No sé qué es más peligroso, conocerte o seguir imaginándote
  • @MeMalcriaste
    Hay letras que te hacen perder el equilibrio
  • @dying_so_slowly
    Soy un oscuro ciudadano/ abandonado en medio de la calle/ despojado y marchito/ sin otro oficio que vagar entre disfraces

Óscar Hahn

 

   Jaula

 

El tiempo es una jaula

No vislumbramos nada de lo que hay

más allá de sus barrotes

amalgama de días meses años

Y aunque tenemos alas

sólo podemos aspirar

a subirnos al pequeño columpio

de la jaula

y balancearnos y caernos al suelo

una y otra vez

Alguien o Algo nos da alpiste y agua

Ignoramos qué es o cómo se llama

pero le ponemos un nombre

para poder hablarle o negarlo cien veces

Hasta que un día cualquiera

deja de sustentarnos

con alimentos terrestres

y los barrotes cesan de multiplicarse

Entonces se abre la cerradura

y libres ya del tiempo mensurable

salimos de la jaula

y volamos con las alas abiertas

hacia el tiempo infinito

 

 

   Por la región del agua y la del fuego

 

Llamas que nadan en el agua viva

Agua que baila en medio de las llamas

 

Calor líquido y frío incandescente

 

Rodeado de contrarios vive el hombre

Conceptos enemigos que son uno:

 

el agua espiritual y el fuego físico

el fuego inmaterial y el agua pétrea

lumbres acuosas y ríos flamígeros

 

La madera crepita el fuego escucha

El manantial hace ruido en las piedras

El agua cae y se oye a sí misma

 

Duerme el agua en los brazos del fuego

Mece el fuego la cuna del agua

 

Agua y fuego: pareja original

de donde fluye el ser

 

Como quien dice la vida y la muerte

Como quien dice el hombre y la mujer

 

 

   CNN News

 

Masacran a 13 personas

en colegio de Columbine

 

32 alumnos baleados

en campus de Virginia Tech

 

En los sets cinematográficos

disparan balas de mentira

 

Los estudiantes en las aulas

reciben balas de verdad

 

Los difuntos de las películas

cobran y salen a cenar

 

Los difuntos de los colegios

están quietos y ya no comen

 

Demente ejecuta a 6 niñas

en escuela de Pennsylvania

 

Y el país le rinde tributo

al demonio que escupe fuego

 

 

 

   Digo yo

 

¿Y si Dios no fuera tan grande como dicen

sino del tamaño de una cabeza de alfiler?

 

¿O más mínimo aún: quizás como un átomo

o como una partícula subatómica?

 

¿O acaso más pequeño: tal vez como un quántum

de una nimiedad inconmensurable?

 

¿Y qué tal si no fuera el Ser Supremo

sino el ser supremamente ínfimo?

 

¿Y qué tal si hubiera creado al hombre

a imagen y semejanza suya?

 

Digo yo

 

 

   Solitude

 

                        In my solitude you hount me

                        with reveries of days gone by.

                       

                        Música de Duke Ellington

 

Mi soledad no está sola:

está conmigo

Me acompaña dondequiera

que voy: duerme en mi cama

come de mi mano: respira

el aire que respiro

Me habla con mi voz

camina como yo camino

siente lo que yo siento

Sólo una vez mi soledad

se alejó de mi lado

me abandonó: partió

Fue esa tarde que conocí

a la mujer de mi vida

Meses y meses sin mi soledad

noche tras noche con mi gran amor

ocupando el espacio

de mi desamparo

Hasta que un día todo terminó

como siempre terminan

los amores eternos:

en un abrir y cerrar de ojos

Y ahora

he regresado a mi casa

Mi soledad me recibe

con los brazos abiertos

no me dice nada

no me reprocha nada

me abraza me consuela

Llora conmigo

 

 

   La otra la misma

 

Anoche

mientras yacía con otra mujer

eras tú en quien pensaba

 

Cuando besé sus labios húmedos

eran tus labios lo que besaba

 

Cuando toqué sus pechos suaves

eran tus pechos lo que tocaba

 

Cuando entré con rabia en ella

eras tú en quien entraba

 

Cuando llegamos al espasmo

era tu ausencia era el vacío

era la muerte la que llegaba

 

(De “Los espejos comunicantes”, Visor Libros, Madrid, 2015. Óscar Hahn nació en Iquique en 1938. Vivió su adolescencia en Rancagua y publicó su primer libro de poesía en 1961, “Esta rosa negra”. Estudió pedagogía en la entonces sede Arica de la Universidad de Chile y luego viajó a Estados Unidos, a Iowa, en el marco del Programa Internacional de Escritores. Allí realizó una maestría en Literatura. Regresó a Chile y fue encarcelado por la dictadura de Augusto Pinochet. Tiempo después de ser liberado se postuló, y con éxito, al doctorado en la Universidad de Maryland, y luego fue profesor de la Universidad de Iowa. Allí vivió hasta 2008. Ahora reside en Santiago. En 1981 publicó en su país “Mar de amor”, pero el libro fue censurado por la dictadura. En 2012 publicó en Chile “Poesía Completa”. Recibió el Premio Altazor de Poesía, en 2003; el Casa de América que se otorga en España, en 2006; el Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda, en 2011, y el Nacional de Literatura, en 2012, entre otros. Con “Los espejos comunicantes” obtuvo el Premio Loewe, en 2014).

La poesía alcanza para todos - Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.