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Mujeres objeto también en libros de poesía, dice Luna Miguel

La discriminación de la mujer es denunciada reiteradamente en el ámbito literario y específicamente en la poesía, por participación menor en publicaciones y jurados. Este debate, bastante sostenido en España, toca ahora otro aspecto en una nota de la poeta Luna Miguel, quien alerta sobre la multiplicación de imágenes de mujeres en general jóvenes, lánguidas y sensuales en las portadas de libros de poesía.

 

   Para enfocar el tema en la revista PlayGround, la poeta habló con dibujantes y editores, tomando como punto de partida una declaración de la creadora Paula Bonet a Público, cuando se declaró cansada de “pintar chicas con mofletes colorados”.

   Luna Miguel observó que en plataformas como Instagram se expandió un estereotipo y terminó imponiéndose “la moda de un tipo de arte sencillo, protagonizado exclusivamente por rostros de chicas bonitas y frágiles, parecidas a esas de los mofletes colorados que ya ni a la propia Bonet interesan”. Y la moda, agrega, llegó al mundo editorial y a portadas de los libros de la llamada “poesía joven”.

   “Este tipo de cubiertas, que antes podían relacionarse con editoriales vinculadas a los poetas de Twitter —como Frida o Lapsus Calami— empezaron más tarde a expandirse por otros sellos”.

   A raíz de todo ello, Luna Miguel se pregunta si “estamos asociando el género poético a sentimientos reducidos como la tristeza sexy, el romanticismo simple, la debilidad mental, o incluso la sumisión”.

   Emma Gascó, dibujante y diseñadora, define como “sexistas” a estas portadas. “El machismo (como el racismo, como el clasismo...) se nos cuela en todas las áreas de producción”, sostiene. Es que “vemos mujeres cortadas por un mismo patrón: delgadas, pelo largo, blancas, en posiciones generalmente pasivas y de belleza adolescente (...) Supongo que todo estará más que pensado desde el marketing”.

   Miguel agrega que el diseñador editorial Zuri Negrín cree que es una “moda pasajera” y que “después de las portadas con ilustración de mujeres vendrá otra cosa, igual que pasó antes con las portadas con flores o con motivos sexuales”.

   Como conclusión, la poeta expresa que se verifican “dos profundos menosprecios: el del género poético reducido a una fachada vendible; el del género femenino objetualizado, una vez más”.

   La nota completa está disponible en este enlace:

http://www.playgroundmag.net/cultura/books/portadas-ma-sexismo_0_1972002818.html

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