• @nimarlu
    De tristezas que no dejan costura por reventar y de otros amores impensables
  • @L0laM0ra
    Suelen anidar las ilusiones en la tímida noche buscando la última estrella
  • @monarcamanni
    Lo que nos rompa primero: el olvido o una canción
  • @Anadimeana
    Algunos inundan puentes y ventanas, otros llueven estrellas: cada palabra con su mano vuela
  • @xhuvia922
    Las esponjas del mar borran el horizonte
  • @nancyeldarjani
    El tiempo es un olor cuando llueve
  • @DeNegraTinta
    También te quiero a deshoras
  • @DLobosyQuimeras
    Barcos de papel en dique seco
  • @LaPetit10
    Yo ya no quiero sueños intocables
  • @BlueDement_
    El día que te conozcas, vas a enamorarte de mi
  • @RecMaria
    El tiempo matará lo que no defiendas
  • @EstebanPerezsan
    Duermes en lo que escribo/ y lees en lo que sueño

Levanta temperatura el debate sobre "poesía joven" en España

Que la poesía española estaba encerrada, hasta muerta, bajo control de autores “cultos”, y entonces qué suerte que aparecieron los poetas jóvenes, con decenas de miles de libros vendidos. Así dicen algunos. Y otros que no: que eso no es poesía sino cualquier cosa, puro sentimentalismo oportunista, y mercantilismo. El debate parece inagotable.

 

   Esta suerte de duelo se da a veces entre poetas, en otras entre editores, en otras entre críticos literarios. Y a veces entre todos mezclados, como se da en uno de los casos más recientes.

   En El País de Madrid, el poeta y narrador Manuel Vilas sentenció que la poesía estaba muerta y que los “poetas jóvenes” la “resucitaron”. En La Voz del Sur, el crítico Daniel Vila responde de manera iracunda, y llama a no confundir poetas con “tuiteros”, y a no preocuparse por cuánto pueda vender un “influencer”.

   La cuestión de los “poetas jóvenes”, autores que se hicieron famosos en redes sociales y luego pasaron a ediciones de las llamadas “independientes”, o los que vienen de la música y se sirvieron de su popularidad en ese ámbito para lanzarse al libro, viene siendo debatida con intensidad.

   Hay posturas de celebración y apoyo a estos autores que ya están siendo convocados por las grandes empresas editoriales. Hay rechazos cerrados y terminantes, que les niegan la condición de poetas. Y hay opiniones intermedias, que festejan la circulación de la palabra aunque advierten que habrá que ver qué rumbo siguen estos autores.

   En ese contexto, Vilas dice que “es tan grande el milagro” de lo que llama “poesía juvenil” que rechaza discutir si estos textos tienen o no calidad literaria. Hacerlo, conjetura, “sería tanto como si ante Lázaro resucitado uno se dedicara a hacerle un análisis de sangre, de orina o a medirle la tensión arterial para saber si estaba vivo de verdad. Bastó con ver a Lázaro andar de nuevo”.

   Así enfocado el tema, “ver a esos poetas firmando en las ferias del libro, ver a las grandes editoriales fichando a poetas, es un espectáculo nuevo. La poesía estaba muerta y ha resucitado” aunque, concede, “puede que no haya resucitado la versión culta de la poesía”.

   Para apuntalar esta opinión, Vilas se refiere a Bob Dylan, a quien se le adjudicó el Premio Nobel de Literatura en 2016. “Las letras de Dylan distan mucho de ser grandes poemas, pero unidas a una voz imperfecta y distinta consiguen el misterioso logro de conmovernos como lo hace la más alta poesía”.

   Por el contrario, en La Voz del Sur, Daniel Vila se refiere al autor que se hizo conocer en redes como Defreds, y quien “ha vendido desde 2015 tanto como Luis García Montero en lustros”.

   “Que su firma sea un nick tuitero te lo dice todo sobre este tipo. La industria editorial y la literaria siempre han sido cosas distintas. De todos modos, trabajan muy mal y los autores suelen ser muy vagos. Es más, si algo hacen bien los chicos jóvenes es convertirse todos en reclamos publicitarios para posados de it girls’ en Instagram. Así se vende mucho más”.

   Luego discute directamente con Manuel Vilas, de quien dice que “da risa que un señor reputado escriba estas gansadas. Es como comparar a Justin Bieber con Frank Sinatra o a los Jonas Brothers con The Beatles. Son ganas de tomarnos el pelo. Lengua de trapo o sopa de gansos. Extrapolar figuras pasadas con las presentes es de una ignorancia supina. O, más bien, una extravagante gracia para rellenar un artículo”.

   La nota de El País está accesible en este enlace:

http://cultura.elpais.com/cultura/2017/05/30/babelia/1496157385_584670.html

   La de La Voz del Sur, en el siguiente:

https://www.lavozdelsur.es/libros-ferias-estrellas-tuiteras

 

La poesía alcanza para todos - Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.