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    La luna borra su forma y yo sigo buscando semejanzas
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    El viento es una armónica de mil tonos
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El mexicano Solórzano pide que la poesía llegue a "la gente común"

Los poetas deben esmerarse para que sus textos sean entendibles y así sean leídos por más personas, afirma el mexicano José Agustín Solórzano. Se inserta en un debate permanente referido a la poesía, entre la “accesible” y la “hermética”, y lo que cada una de esas variantes representa respecto de los lectores.

 

   Por supuesto, el diagnóstico es que hoy la poesía tiene poca platea. Su definición no es abstracta, sino que emana de la constatación personal, como lo dijo con buen humor: “Yo lo puedo asegurar porque un tiraje de 500 ejemplares se agota en diez años”.

   José Agustín Solórzano, de 29 años, es también ensayista. Nació en Guanajuato y reside en Morelia. Ganó en 2016 los Premios Michoacán de Literatura e integra la Sociedad de Escritores Michoacanos.

   Declaró a MiMorelia que la poesía debe ser accesible para “la gente común”, y habló de los autores que escriben solo para “élites intelectuales”.

   “La lucha es hacer una poesía que llegue a la gente, como lo hace la música popular, pero sin necesidad de bajar la calidad. Es una lucha difícil porque la gente no consume poesía, eso es clarísimo”, expresó.

   Presentó en la librería El Traspatio su obra “Dos versiones del libro que no escribí”, que según dijo contiene prosa libre y una “crónica poética”. En ambos formatos habla un escritor ficticio que padeció alcoholismo y con quien busca representar la figura de un “escritor maldito”.

    Temas de tanta complejidad, dijo, intentó abordarlos con humor, con lenguaje “cotidiano”.

   “El juego con el lenguaje se ve desde las formas, porque presento desde verso libre sin ningún tipo de medida, hasta un soneto que respeta mucho la forma clásica, pero con un tema contemporáneo como es la modernidad”, explicó.

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