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¿A quién elige recordar Chile con los homenajes a Violeta Parra?

Chile, sus autoridades, editoriales, promotores culturales, escritores y artistas de las más diversas disciplinas, tienen la posibilidad de recuperar a Violeta Parra en muy variadas facetas. ¿Cuál elegir? Aunque la tendencia más popularizada es la música, el filósofo Rodrigo Zúñiga propone que sea la poesía, un ámbito en el que hace muy poco tiempo fue incorporada.

 

   La pertinencia de las preguntas al respecto está dada en que el 4 de octubre se cumplen cien años de su nacimiento, por lo que está en curso un sinfín de actividades: recitales musicales, exposiciones sobre su obra y su figura, incluyendo su creación en las artes plásticas, conferencias, ediciones especiales, audiovisuales, fotografías, artesanías, payadores. Y los académicos que, por su parte, hacen su trabajo.

   La pregunta realizada por el académico se refiere también a la posibilidad de que de ese conjunto de actividades emerja una imagen en cierta forma alterada de la artista, matizando el dolor y el “desconsuelo” que expresaba.

   Rodrigo Zúñiga es filósofo, profesor de Estética y Teoría del Arte en la Universidad de Chile, e integra el Observatorio de Políticas Culturales. El portal El Mostrador publicó una nota sobre sus reflexiones, que emprende diciendo que “Violeta está de regreso, aunque en realidad nunca se fue”, ya que “su raíz, su canto dolido, su desamparo, su verbo amoroso, su ferviente alegría, están hechos de un material que reconocemos en nuestros propios actos cotidianos. Sabemos mucho de ella, porque la llevamos con nosotros”.

   Más adelante la define como una artista “inabarcable”, por los formatos múltiples de su obra creativa, pero también por la profundidad de las emociones que ésta transmite.

   Entonces, ante la afortunada multiplicación de recordaciones, el académico pregunta “qué rostro de Violeta se impondrá esta vez? ¿Se pretenderá, quizá, mostrarnos una versión amainada de su desconsuelo? ¿O la escucharemos a ella, a ella sola, con todo su fulgor, con su grandeza, con su herida?”

   Insiste: “¿Qué rostro de Violeta andamos buscando en esta conmemoración? ¿Uno amable y liviano, que acaso no le pertenezca, o uno más bien inquietante, que la refleje mejor?”

   Entonces la propone como poeta. “Sería bueno aprovechar el centenario para valorar apropiadamente a nuestra artista en esta faceta literaria. Quizá ella misma hubiere preferido ser siempre reconocida, antes que nada, como cantora e investigadora, pero me cuento entre quienes admiran, además, su incomparable maestría poética. Creo que tenemos aún algo pendiente en este rubro”.

   Zúñiga se refiere así, en la nota en El Mostrador, a cierta reticencia de los círculos literarios convencionales, de la crítica y del mundo editorial, que había impuesto un sistema de referencias en el que Violeta Parra aparecía comúnmente llamada “folclorista”. Y no más.

   El académico discute incluso con la denominación “poeta popular”, porque “pienso en ella simplemente como poeta, a secas, sin apellidos ni considerandos. Ya es hora de oírla y leerla. Volvamos a sus ‘Décimas (Autobiografía en verso)’, llenas de desparpajo y de un pulido verbal tan hermoso. Escuchemos sus canciones”.

   El filósofo adhiere después a una expresión del compositor Juan Pablo Abalo, quien celebró las versiones y formatos que se multiplican en torno de la música de Violeta, pero pidió escucharla a ella, con su guitarra. “Comparto plenamente sus razones. Y agrego: ya que hablamos de horas cumplidas, que sea también la hora de esa poeta volcánica (como la adjetivó Neruda) que fue Violeta”.

   La nota, que incluye citas y menciona versos y canciones, está disponible en este enlace:

http://www.elmostrador.cl/cultura/2017/07/01/violeta-parra-poeta-apuntes-para-un-centenario/

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