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Juan Ramón Jiménez consiguió durante el exilio "una familia y una patria hispanoamericana"

El exilio que padeció el poeta español Juan Ramón Jiménez tuvo un resultado en cierta forma paradójico, pues le permitió un encuentro pleno con la poesía latinoamericana. Así, fue parte de “una familia y una patria hispanoamericana”, afirma Rosa García Gutiérrez, profesora de Literatura en la Universidad de Huelva.

 

   La experiencia literaria intensa en América Latina significó “un antes y un después en su persona y en su figura como poeta”, agregó.

   Rosa García Gutiérrez es la coordinadora del seminario “Juan Ramón Jiménez y América: viajes y exilios”, actividad que es parte de los cursos de verano (boreal) en la Universidad Internacional de Andalucía, en Huelva.

   En la conferencia “Juan Ramón Jiménez: la otra patria del exiliado”, la profesora aclaró que el exilio es “una experiencia que deja cicatriz”, pero en el caso del autor de Moguer no la consideró “desgarradora”.

   Ante la Guerra Civil y la instauración de la dictadura franquista, la llegada a Cuba representa “un bálsamo y un antídoto”, pues “allí lo reciben con los brazos abiertos y eso lo purifica”. Toma contacto entonces con poetas cubanos jóvenes, entre ellos Eugenio Florit y Fina García Marruz.

   Esto derivó en “el reencuentro con la poesía latinoamericana, que tenía un tanto olvidada”. Hizo del exilio “una vida en poesía”, lo que “le permitió sobrevivir en esta etapa”.

   La “familia y la patria hispanoamericana” de la que Jiménez se sintió parte, constituyeron un contraste con “la España política” que surge tras la Guerra Civil. Después de Cuba vivió en Miami y desde allí viajó en barco a Argentina y Uruguay, donde recibió una gran acogida.

   Se dedicó a la obra de poetas jóvenes, a los que apoyó, con una intervención crítica que miró con respeto las corrientes literarias de cada país, sin anteponer, dijo García Gutiérrez, “intereses o mareas personales”.

   En síntesis, “frente al españolismo claustrofóbico de los años 20, Juan Ramón se redescubre en América, a la cual ve como una ideología de futuro, una utopía”.

 

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