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    crepúsculo: el grito del viento se dobla penetrado ya por el silencio
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Corcuera: los poetas tienen puntos en común con los niños

Los niños tienen puntos en común con los poetas, porque "están descubriendo la realidad" y "la confunden con la fantasía", dice el peruano Arturo Corcuera. La búsqueda de la "perfección" en poesía es un trabajo sin fin, agrega: se puede buscar y buscar, pero al final cada poema siempre tiene algo de inconcluso.

 

   Nacido en Salaverry, en 1935, y ganador del Premio Casa de las Américas en 2006, Arturo Corcuera recibe el premio Feria Internacional del Libro de Lima como reconocimiento a su trayectoria. Allí mismo se anunció la presentación, el 3 de agosto, del libro "Vida cantada. Memorias de un olvidadizo".

   "Tengo una cultura de mar porque nací en Salaverry, crecí viendo las aves marinas", declaró al diario Perú 21. Salaverry es un puerto marítimo ubicado en la zona de la ciudad de Trujillo, 560 kilómetros al norte de Lima.

   Luego de esa etapa en la niñez, evocó, se radicó más al norte, en Contumazá, Cajamarca, donde pudo estar cerca de la fauna de las sierras. Y finalmente, en Huaraz, en plena Cordillera de los Andes.

   Habló de la relación estrecha entre niñez y poesía, porque "cuando el niño se acaba, el poeta muere".

   Mucho antes del Premio Casa de las Américas, Corcuera había obtenido el Premio Nacional de Poesía, en 1963. Más recientemente, se le adjudicó la Orden Rubén Darío de Nicaragua, por ser "una de las voces más notables y trascendentes de la poesía peruana", sostuvo el jurado.

   "La poesía me ha dado muchas satisfacciones, conocí a grandes autores", dijo a Perú 21, y mencionó entre ellos a Vicente Aleixandre, Premio Nobel 1977, quien le fue presentado en Madrid, en 1977.

   El poeta adhiere a los postulados políticos de izquierda, aunque afirmó que esa corriente sufre en América Latina "un individualismo egoísta que estropea todos los proyectos".

   Con 82 años, afirma que el poema se le hace cada vez más difícil, y que corrige intensamente. Fue entonces cuando dijo al diario: "La perfección es infinita, uno puede seguir modelando, pero al final, cada poema es un concierto inconcluso".

 

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