• @xaviermaples
    crepúsculo: el grito del viento se dobla penetrado ya por el silencio
  • @martamj32
    Para penitencia, no cometer el pecado
  • @La__Ella
    Dejaría todo cuanto he perdido por alcanzar lo que me falta por perder
  • @ellemiroir
    Más que saber dónde brotar, saber cómo enraizarse
  • @PinaDuncan
    Todo riesgo esconde, al menos, un aprendizaje y una belleza
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    Bajar las luces, soplar la música y desvanecerme, suave, como las horas
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Se recupera la casa de Nicanor Parra en La Reina, que fue epicentro de encuentros poéticos

Una casa en la comuna de La Reina, en el noreste de Santiago, que puede ser considerada epicentro de encuentros y amistades literarias por las actividades de su anfitrión, Nicanor Parra, está siendo restaurada por sus familiares. Pasaron por allí gran cantidad de poetas chilenos y extranjeros, algunos de los cuales renovaban energías por el ímpetu y el humor que siempre exhibía el dueño de casa.

 

   Nicanor Parra, con 103 años cumplidos el 5 de septiembre, está radicado en el balneario Las Cruces, en la costa central sobre el Pacífico. Algunos medios lo dan allí por "recluido", en una suerte de búnker inexpugnable, pero eso no es del todo cierto. El poeta a veces actúa su malhumor y no se molesta en responder al toque de la puerta, pero otros tienen mejor suerte, ingresan y conversan con él, incluso para notas periodísticas.

   Javier García, en el diario La Tercera, hace notar que respecto del momento en que Parra compró la casa de La Reina, en 1958, el paisaje cambió radicalmente, pues ahora está cercada por condominios.

   Sus hijos y nietos, agrega, están ocupándose de recuperar la casa, que la municipalidad de La Reina declaró "Inmueble de Conservación Histórica".

   Dice el artículo que en esa casa Parra "vivió por más de tres décadas, crió a sus hijos, se refugió de los ataques políticos, le dio forma a los artefactos, creó las Bandejitas de La Reina protagonizadas por un corazón con patas llamado Mr. Nobody".

   "Nicanor parece vivir en otro planeta", dijo sobre esa casa el crítico uruguayo Emir Rodríguez Monegal, que la visitó en los 60 y quedó asombrado, agrega el diario, porque por entonces no subían los taxis, no había teléfono ni llegaba el cartero.

   García recuerda que al lugar "llegaban sus alumnos del Instituto Pedagógico, además de admiradores, amigos y escritores como Enrique Lihn, Oscar Hahn, Antonio Skármeta, César Cuadra, Ignacio Valente, Ronald Kay, Jorge Teillier, Raúl Zurita, Elvira Hernández y Jaime Quezada. En ese paisaje lo retrataron fotógrafos como Hans Ehrmann, Paz Errázuriz y Luis Poirot".

   Allen Ginsberg y Lawrence Ferlinghetti, poetas de la Generación Beat, llegaron a Chile a comienzos de los 60 para participar del Primer Encuentro de Escritores Americanos, en Concepción. Ginsberg en particular se alojó dos semanas en la casa. Lo relató así en 1994: “Viví en casa de Nicanor Parra, y estaba sin un centavo, no tenía dinero para regresar a Estados Unidos”.

   En la evocación es incluida también la poeta chilena Elvira Hernández: "Eran años de dictadura y el poeta se mantenía al tanto de todo y todo lo que pasaba se diseccionaba sobre su mesa. Ante las cosas más duras no perdía el humor, lo que a veces se agradecía. Muchos llegaban adormilados, pero el poeta estaba siempre muy despierto”.

   El artículo original, rico en otros detalles, está disponible en este enlace:

http://www.latercera.com/noticia/refugio-nicanor-parra-la-reina/

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