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"Homenaje a la Argentina": libro con manuscritos de Rubén Darío

Manuscritos de cartas dirigidas a escritores, amigos y diplomáticos, fotografías y documentos son reproducidos en el libro "Homenaje a la Argentina", referido al período del poeta nicaragüense en ese país, del que se afirma que fue en el que se sintió más a gusto y al que deseaba regresar. La obra incluye los poemas muy vinculados con Argentina.

 

   La publicación es Del Centro Editores y en ella sobresale "Canto a la Argentina". Es una edición facsimilar, lo que le da un atractivo singular al examen de este tramo de la vida y la obra del “Padre del Modernismo”, como se llama a Rubén Darío.

   El poema expresa taxativamente el afecto que el autor nicaragüense experimentó por el país, al punto que toma una parte del himno nacional. “Oíd, mortales, oíd el grito sagrado”, reclama, para continuar: “Oíd el grito que va por la floresta/ de mástiles que cubre el ancho estuario”, referencia al Río de la Plata, que baña las costas de Buenos Aires y la zona aledaña.

   El diario madrileño El Mundo se ocupó de la edición de esta obra y apela a expresiones de Martín Katz Darío, bisnieto del autor, en especial cuando dice que el poeta “abrió la cabeza a la poesía argentina” y que en ese país “nunca lo juzgaron”, aparentemente en contraste con lo sucedido en otras latitudes.

   Expresión llamativa la de Katz Darío. El poeta estuvo en Buenos Aires a fines del siglo XIX como cónsul de Colombia, un cargo apenas formal ya que no había trajín diplomático que le demandara esfuerzos y ni siquiera un número significativo de ciudadanos de ese país. Ya había enviado crónicas al diario local La Nación, un bastión de los sectores ultraconservadores del país, como continúa siéndolo en pleno siglo XXI.

   La sensación de aceptación y tolerancia que transmite el bisnieto no guarda relación alguna con el clima de época, en la que nadie que sobresaliera podía librarse de ser juzgado: las páginas mismas de La Nación eran el espacio principal en el que se promocionaba un proyecto de país que privilegiaba a los sectores agroexportadores y una supremacía total de la zona portuaria sobre el resto del territorio habitado por criollos, tratados con desprecio y consideraros inferiores en infinidad de artículos de ese periódico.

   En esos años en que Rubén Darío estuvo en Buenos Aires, Argentina se retorcía en enfrentamientos violentos entre los sectores dominantes, que pretendían mantener en pie un sistema político y económico excluyente, y fuerzas que apenas asomaban para pedir democracia, elecciones verdaderamente libres y el fin de la consolidada tradición del fraude conservador.

   Será el diario La Nación, años después, partícipe principal de campañas para abatir al primer gobierno elegido por voto universal, el del dirigente radical Hipólito Yrigoyen.

   Ese es el país que, según un artículo de Carolina Casco en el diario El Mundo, Rubén Darío prefería por encima de otros.

   La crónica arremete así: “El amor entre Rubén Darío y Argentina fue mutuo, instantáneo y duradero. Darío fue un soplo de aire fresco para la escena intelectual de Buenos Aires, que lo abrazó como ningún otro lugar. Durante su estancia en Chile, durante la cual escribió ‘Azul’, el poeta se enfrentó a sí mismo: lidió con la clase alta, con la clase baja, con el frío. En cambio, España no aceptó que el nuevo paradigma literario llegara de fuera, y el ‘príncipe’ de las letras hispanas no sintió la acogida cordial que siempre encontró en América del Sur. Tampoco había sido profeta en su tierra, Nicaragua”.

   “Tanto dejó el nicaragüense en Argentina que lo único que legó a su primogénito, Rubén Álvaro Darío Contreras, del que se despidió a los nueve meses de edad para no volver a verlo hasta 18 años después, fue una red de contactos para que pudiera salir adelante en la capital porteña”, continúa.

   Por encima de las impresiones que Darío haya tenido de la Argentina, y de los vínculos que desarrolló, sí es cierto que el libro “Homenaje a la Argentina”, incluye por primera vez los manuscritos originales de ese período.

   En el marco del cargo consular que Colombia le atribuyó generosamente, Darío expresó a Rafael Núñez, quien se desempeñó en la presidencia del país en varios períodos por aquellas épocas: “¿Nicaragua? ¿Europa? Si me dieran a elegir, sería la Argentina, ya que soy corresponsal de ‘La Nación’ desde mi estancia en Chile”.

   El libro, dice El Mundo, incluye episodios llamativos o curiosos en la labor periodística del poeta con el diario ultraconservador argentino. Menciona, al respecto, que cuando llegaron noticias desde Estados Unidos sobre el mal estado de salud de Mark Twain, se le encargó escribir el clásico artículo necrológico. “El periodista gastó en una noche y por adelantado la asignación del encargo, para descubrir, al hojear la nueva edición, que la nota no había sido publicada”. Y es que Twain, en esa ocasión, se había recuperado.

   La nota original de El Mundo está disponible en este enlace:

http://www.elmundo.es/cultura/literatura/2017/10/11/59ddf4c1e5fdeae47e8b4596.html

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