• @karlisjar
    Los símbolos nunca callan, así nosotros nos hagamos los sordos
  • @EstebanPerezsan
    Duermes en lo que escribo/ y lees en lo que sueño
  • @marconpi66
    Del amor también se sale, muerto de latidos
  • @fumivora
    Quiero que solo me apuñales a mi
  • @Innestesia
    Besas como si hubiéramos leído los mismos libros
  • @divagandoletras
    Cerrar las ventanas con nosotros fuera. Y quedarnos en el otoño
  • @Claudia_DelSur
    La imaginación nos envuelve en abrazos reales
  • @MeMalcriaste
    También hay errores platónicos
  • @Juansistemico
    Tocará beber de su sonrisa en una foto
  • @Pluriversos
    Cabizbajo no es tan triste si viene un sueño subiendo
  • @cachililiana
    Vengo desterrada de un sueño
  • @nancyeldarjani
    La hora es un compás seguro

"Cabina Literaria" de Medellín, para leer poemas por teléfono

Medellín, la ciudad colombiana asolada durante décadas por la violencia, y que erigió su Festival de Poesía como reclamo vibrante de justicia y paz, cuenta también con “La Cabina Literaria”, un mecanismo para incentivar la lectura y el deseo de compartirla con un oyente. Quienes realizan el proyecto lo llevaron también a Bogotá, a mediados de octubre.

 

   El nombre de esta actividad, que lleva ya dos años en acción, no es un eufemismo: “La Cabina Literaria” ofrece ese espacio –que está en proceso de extinción a partir de los teléfonos móviles- para compartir un texto poético mediante un llamado a un destinatario elegido por el participante.

   Una de las fundadoras del proyecto es María Cecilia Ramírez, quien dialogó con Rafa Escalona, del diario El Espectador, al ser convocada a realizar su instalación en el Salón del Ocio y la Fama de Bogotá.

   “Lo que hice fue armar una estrategia de productos que acompañaran al acto de la llamadapara que fuera una experiencia redonda, literaria y emocionalmente -declaró al diario-. El gran objetivo es acercar la gente a la literatura, porque los que no son muy lectores pueden acercarse a un texto de esta forma. Mientras eligen el poema para la persona a quien se lo van a dedicar hacen un ejercicio muy lindo de lectura, y esa es una de las formas para que la gente empiece a leer”.

   En suma, los paseantes son invitados a buscar entre el material disponible un texto poético que sea de su gusto, para compartirlo mediante una llamada a una persona de su elección. Ingresa entonces a la cabina, en compañía de un representante de la organización, que es la encargada de la lectura. Completado el texto, esta persona se retira para darle privacidad al participante y su interlocutor.

   El material literario disponible para la experiencia está dividido en cuatro temas: “Popurrí de amor”; “Vino para todos”, para celebrar la vida y la amistad; “Popurrí”, con temas generales, como viajes, la familia, cumpleaños; y “Amores negados”, sección que los organizadores creen útil para “los despechados”.

   “La Cabina Literaria  viene a recordarnos que la poesía se hace de muchos modos, que el libro es apenas un recipiente. Uno hermoso, pero que no puede hacernos olvidar que lo importante es conectar las almas”, cierra Escalona su artículo, que está disponible en este enlace:

https://www.elespectador.com/noticias/cultura/la-cabina-literaria-una-buena-trampa-para-volver-la-poesia-articulo-718215

La poesía alcanza para todos - Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.