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Susy Delgado publicará poemas de Augusto Roa Bastos en guaraní

La poeta paraguaya Susy Delgado ya tiene traducidos al guaraní poemas de su compatriota Augusto Roa Bastos, para una publicación que saldrá en breve y en la que incluirá una carta “tremenda”, de trece páginas, que el autor le envió en 1986, cuando ella se aprestaba a poner en circulación su primer libro.

 

   Dará así otro paso en su trabajo intenso en la preservación y promoción de la lengua guaraní, un compromiso que se expresa en su labor como asesora de Lenguas y literatura de la Secretaría de Cultura del Paraguay.

   Susy Delgado, quien nació en San Lorenzo, centro del país, en 1949, obtuvo recientemente el Premio Nacional de Literatura, hasta cuya obtención suponía que la leía apenas un puñado de personas, un grupo pequeño de amigos.

   No había pensado jamás, dijo al poeta Eulo García, quien la entrevistó para el diario Última Hora, en la posibilidad de que le fuera adjudicado este galardón, porque “para empezar, la poesía se lee muy poco, y mi poesía es un tanto especial”. Y además “suelo decir que a mí no me lee nadie, que tengo media docena de amigos que me leen”.

   Al evocar el proceso de reconocimiento a su vocación literaria dedicó un agradecimiento al español Ángel Llorente, que fue su pareja en Paraguay, y quien le hablaba de su talento y la animaba a escribir.

   “La gente de mi generación era mucho más tímida. Nosotros necesitábamos el apoyo de los maestros, de los orientadores. Yo tuve esa suerte ya con mi primer librito, tuve el atrevimiento –no sé cómo, porque yo era tan tímida– de enviarle a Roa Bastos y a Bareiro Saguier, y los dos me contestaron estupendamente”.

   Y en efecto, “Algún extraviado temblor”, que publicó en 1986, cuenta con prólogo de Bareiro y comentarios de Roa Bastos.

   Era un período en que ser escritor reunía cierta desconfianza social, además de la persecución política y la censura de la dictadura de Alfredo Stroessner.

   Sobre su evolución como escritora a lo largo de treinta años, dijo: “El primer salto importante fue atreverme a escribir en guaraní, porque al principio no me atrevía. Fue también un crecimiento, en cuanto a conciencia, del valor de mi lengua materna. Eso me vino con los años, porque a pesar de venir de un hogar campesino, nuestra formación natural es muy alienada, en cuanto al valor de la lengua. Había un preconcepto que no favorecía al guaraní”.

   A pesar de ese entorno adverso, su segundo libro fue bilingüe, “Tesarái mboyve” (“Antes del olvido”). “Me lo tradujeron entre Villagra Marsal y Jacobo Rauskin, con colaboración mía. Aquello fue muy importante para mí. Ese fue un gran salto para mí”.

   Agregó que desarrolló siempre varias “líneas” en su poesía: “Me ha llamado siempre el tema de la mujer, el tema social en general. Escribí mucha poesía amorosa, línea que no dejé hasta hoy. Tengo esas líneas desde el principio”.

   Sobre la lengua guaraní, expresó: “Yo lo tuve claro desde el principio. El guaraní debe dialogar con los que no hablan el guaraní. Tenemos que trazar el puente hacia los otros, incluso eso les va a estimular a aquellos que no lo hablan, a acercarse al idioma”.

   Volvió a la carta que le envió a Augusto Roa Bastos en los 80, para su primer libro: “Una tremenda carta de trece páginas. La voy a publicar ahora, después de muchos años, con la traducción que hice de sus poemas al guaraní. Este año me animé y este año saldrá, antes me habían propuesto hacerlo y no me había animado. Será una antología de sus poemas que los traduje al guaraní".

   El reportaje completo, que es de gran extensión e incluye otros temas, y que está además escoltado por un poema en guaraní y castellano, está disponible en este enlace:

http://www.ultimahora.com/soy-una-trabajadora-la-palabra-n1114400.html

 

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